Que se cumplan las oraciones de súplicas y que las enseñanzas de amor, compasión, alegría y ecuanimidad lleguen a los cubanos estén donde estén y sin distinción de credos.

20 junio 2012

Del libro inédito "Jarroncito chino y el agua de culo".

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Es una pérdida de tiempo soñar con una tierra pura mientras el basurero frente a ti es un basurero frente a ti.
 
No pierdas la energía deseando que la emanción mágica de un buda aparezca para ayudarte mientras la persona ordinaria que tienes frente a ti sigue siendo la persona ordinaria frente a ti.


¿Puedes ver tu propio rostro? Así pues es la verdad. Va contigo tan cerca de ti que no puedes verla.

El ignorante Lobsang Töndrup.

09 junio 2012

Los 10 preceptos de Buda.

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 Los seres vivientes son innumerables, prometo liberarlos...

Los sufrimientos son inagotables, prometo eliminarlos…

Los dharmas son ilimitados, prometo dominarlos…

El camino de Buda es insuperable, prometo encarnarlo..


El Primer Precepto: Me comprometo a la práctica del amor. Me abstengo de matar a los seres vivos.

El Segundo Precepto: Me comprometo a la práctica de la generosidad. Me abstengo de robar.

El Tercer Precepto: Me comprometo a la práctica de la responsabilidad sexual. Me abstengo de la mala conducta sexual.

El Cuarto Precepto: Me comprometo a la práctica de la comunicación veraz. Me abstengo del habla falso.

El Quinto Precepto: Me comprometo a la práctica del habla amable. Me abstengo del habla escabroso.

El Sexto Precepto: Me comprometo a la práctica del habla con sentido. Me abstengo del habla frívolo.

El Séptimo Precepto: Me comprometo a la práctica del habla armonioso. Me abstengo del habla difamatorio.

El Octavo Precepto: Me comprometo a la práctica de la tranquilidad. Me abstengo de la avaricia.

El Noveno Precepto: Me comprometo a la práctica de la compasión. Me abstengo del odio.

El Décimo Precepto: Me comprometo a la práctica de la sabiduría. Me abstengo de puntos de vistas egocéntricos.

08 junio 2012

El primero de todos los Dharmas.

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Duras --y hermosas-- palabras que recuerdan a todo practicante la más importante práctica: renunciar de todo corazón al ciclo interminable de renacimientos incontrolados, Os dejo este pensamiento de Lama Gyampa

Vosotros, tontos, que no habéis tenido éxito ni en un solo tipo de práctica, pero os sentís orgullosos de ser practicantes de Dharma, mirad a ver si tenéis en vuestro contínuo mental el primero de todos los Dharmas: ignorar esta vida.

04 junio 2012

Significado y beneficios del mantra de la compasión: om mani padme hum, explicado por Dagri Rimpoché.

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Hoy es un día muy auspicioso --y hasta el 19 de junio-- para recitar o decir, y repetir mentalmente, el mantra de la compasión. 

En el siguiente video Dagri Rimpoché nos explica los beneficios de conocer y practicar la recitación de dicho mantra en el contexto de la vacuidad --del cual es inseparable como cualquier otra práctica de adiestramiento mental que pueda así ayudarnos a adentrarnos sin error en camino espiritual.

Sin error significa sin supersticiones ni engaños por parte de nuestro ego (máquina infernal de insatisfacciones y fantasías). Lo dicen las Enseñanzas de Buda Sakiamuni, y todos los demás grandes maestros de cualquier escuela y tradición budistas: la vacuidad es la madre de todas las prácticas. 

De ahí que todo método o medio hábil --léase cualquier práctica— no puede separarse de la sabiduría que comprende y percibe la vacuidad. No sólo podríamos cometer errores sino también perder nuestro tiempo si de veras aspiramos a la liberación y a la budeidad.

El ignorante Lobsang Töndrup.

 

01 junio 2012

Dzogchen, la Gran Perfección.

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Muy recomendados los siguientes videos para un acercamiento al Dzogchen --la Gran Perfección-- Las enseñanzas conocidas como La Enseñanza en Cinco Puntos de  Dawa Gyaltsen, por el Geshe Tenzin Wangyal Rinpoché. Un enlace al Instituto Ligmincha.



Dejamos un enlace a Asociación Cultural de la Comunidad Dzogchen de España.


"Dzogchen, es el conocimiento de la condición real de un individuo. La palabra Dzogchen es tibetana y dzog significa el “estado auto-perfecto” y chen significa “total”. Este estado perfeccionado es nuestra potencialidad, nuestra verdadera naturaleza que está más allá de las palabras, los juicios o el análisis intelectual. Para poder descubrir nuestra potencialidad, tenemos las enseñanzas Dzogchen que existen tanto en el Budismo Tibetano como en el Bon, la tradición espiritual anterior al Budismo en el Tibet.

Las enseñanzas Dzogchen, también conocidas como Atiyoga, o el Yoga Primordial, constituyen un sendero íntegro para la realización de la verdadera condición de cada individuo, y se caracterizan por su enfoque directo ya que, en su esencia, no dependen de formas externas ni rituales.

Las enseñanzas Dzogchen muestran como cada uno de nosotros puede asumir la responsabilidad de nuestra propia situación en vez de mirar hacia fuera en busca de una solución, sea esta una persona, un estado, una institución o un sistema de creencias.

Por ello, el conocimiento de Dzogchen no es algo que podamos asumir o adoptar, es más bien algo que podemos descubrir mediante nuestra experiencia directa. 
El primer paso en este sendero es recibir la introducción directa del estado de Dzogchen mediante la transmisión de un Maestro que lo ha realizado. Tras esta introducción, el estudiante descubre su verdadera naturaleza - y como integrar todos los fenómenos en ella - de manera experimental mediante las enseñanzas que una larga tradición de Maestros ha transmitido directamente de Maestro a estudiante en un linaje sin interrumpir desde Garab Dorje, el primer maestro Dzogchen, nacido unos 200 años antes de la era cristiana, hasta la actualidad".









30 mayo 2012

La hija del tejedor.

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Un diálogo entre una adolescente y Buda Sakyamuni. 
 
- Joven, ¿sabes de dónde vienes?
- No lo sé, señor.
- Joven, ¿sabes a dónde vas?
- No lo sé señor.
- ¿No sabes?
- Si sé, señor
- ¿Sabes?
- No sé, señor.

Los presentes comenzaron a amonestar a la niña por contestarle de esa manera a Buda. Pero el maestro les hizo callar y pidió a la joven que explicara sus respuestas.

Ella dijo:

--Al preguntarme ¿de dónde vienes?  No quería usted saber que vengo de la ovilladora; se refería a mi vida anterior. Así que le respondí que no lo sé.

Al preguntarme ¿dónde voy?  Se refería usted a mi vida futura, así que volví a responder que no lo sé.

Al preguntarme ¿no sabes?' Se refería a mi muerte Así que respondí que sí, puesto que sé y no olvido que voy a morir.

Al preguntarme ¿sabes? Usted Se refería a si yo sé cuándo moriré. Por lo que contesté que no sé cuándo voy a morir.

El Buda elogió a la joven por sus inteligentes respuestas y dijo:

--Ciego es este mundo, sólo unos pocos pueden ver claramente. Como las aves que se escapan de una red, sólo unos pocos alcanzan el estado de felicidad.

Versión del ignorante Lobsang Töndrup.

29 mayo 2012

El Dharma de las Enseñanzas, el Dharma de la Mente, por el maestro Sheng Yen

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 "A dondequiera que fui, me sentí como si hubiera regresado a casa" - Sheng Yen

En el siguiente texto, el maestro Sheng Yen explica en su estilo directo y claro cómo alcanzar la liberación y el significado del no-yo y de la iluminación.

Sheng Yen nació en 1931 en el seno de una familia humilde. En 1943 a la edad de 13 años, ingresó en el monasterio de Guan Jiao, situado en las colinas de los lobos, en Nantung. A los 16 fue trasladado desde el campo al monasterio de Ta-Sheng, en Shanghai. En Shanghai inició estudios en la Academia Budista del monasterio de Ching-an, en donde se vio influenciado por las visitas de los famosos maestros Xu Yun y Tai Xu.

 Responsable del renacimiento, diseminación y expansión de la práctica Chan en China y Occidente, el maestro Sheng Yen ha sido también muy activo en la defensa del medio ambiente. En agosto del 2000 fue uno de los interlocutores principales en la Cumbre del Milenio para la Paz Mundial y Espiritual en la Asamblea de las Naciones Unidas, así como en el taller para la protección ambiental celebrado en el hotel Waldorf-Astoria. Ha recibido muchos otros galardones internacionales de gobiernos por sus actividades humanitarias, culturales y académicas. 

                                 El Dharma de las Enseñanzas

Todos los problemas humanos se originan en la mente. Las actividades de nuestra mente conducen a las acciones que tienen consecuencias, y todo esto da como resultado sufrimiento así como también felicidad. Cuando experimentamos sufrimiento y felicidad, respondemos con acciones que crean más sufrimiento y más felicidad. Cuando estamos infelices buscamos felicidad y cuando encontramos felicidad tememos perderla. Por ejemplo, cuando estamos enfermos o las cosas no están yéndonos bien, a no ser que lleguemos a dominar nuestras propias mentes, éstas serán influenciadas negativamente. Según las condiciones internas y externas, nuestras mentes fluctuarán entre felicidad e infelicidad. Esto es la aflicción.

Reconociendo esto, el Buda nos enseñaba que las actividades de la mente conducen a más sufrimiento que felicidad. No hay poder externo que pueda causar esto excepto nuestras propias mentes. Lo que el Buda enseñó no es idealismo superficial sino verdades que enfatizan cómo las causas y condiciones afectan nuestra experiencia. Estas causas y condiciones son el resultado de nuestras acciones del cuerpo, habla y mente en ésta vida así como también en muchas vidas previas. Todas estas actividades crean consecuencias, generando el cuerpo que ahora tenemos y el ambiente que ahora experimentamos. Por lo tanto, nuestras circunstancias actuales se originan y están arraigadas en la mente. Esta es, a grandes rasgos, una descripción del karma.

Cuando comprendemos claramente cómo nuestras mentes crean las condiciones que se manifiestan en nuestras vidas, también podemos comprender cómo esta mente creó lo que llamamos el “yo”. Mientras teniendo este ‘yo’ se puede decir que es bueno, no es absolutamente bueno porque nuestras vidas tienen muchas imperfecciones, y a menudo nos sentimos insatisfechos e inseguros. Por lo tanto, practicamos el Chan para resolver este problema fundamental: que la mente es la causa de nuestro propio sufrimiento. El Chan nos ayuda a emplear nuestro propio poder de la mente para evitar estar influenciados negativamente por el cuerpo y el ambiente, y de esta manera crear menos karma. El alcanzarlo completamente se le llama estar iluminado, o ver nuestra propia naturaleza.

El Chan, o sea todo el Budismo, está basado en esta teoría de cómo la mente crea su propio sufrimiento, y cómo uno puede practicar el Dharma (lo que enseñó el Buda) para aliviar el sufrimiento. Podemos llamar a esta teoría el Dharma de las Enseñanzas y básicamente está compuesta de métodos para entrenar la mente a que cese de crear las causas y condiciones del sufrimiento. Sin esta teoría como base, la práctica del Chan carecería de sentido. El Chan es entrenar la mente para comprender definitivamente el Dharma de la Mente. Para comprender el Dharma de la Mente, primero escuchamos el Dharma de las Enseñanzas, y luego practicamos acorde con éstas.


                                      El Dharma de la Mente

Si puedes alcanzar el Dharma de la Mente sin practicar los métodos del Chan, entonces no necesitas el Dharma de las Enseñanzas. De lo contrario, necesitas el Dharma de las Enseñanzas para practicar hacia la comprensión del Dharma de la Mente.

He aquí un relato que ilustra el significado del Dharma de la Mente. En el siglo sexto (de la era contemporánea), el vigésimo octavo discípulo de la generación del Buda, el monje hindú Bodhidharma, fue a China para divulgar el Dharma. Viajó de sur a norte sin atraer muchos discípulos. Cuando llegó a la Montaña del Pino en la Provincia de Hunan, meditó por nueve años en una cueva enfrentado a una pared. Finalmente arribó un joven monje llamado Huike y se ofreció como discípulo, pero Bodhidharma rechazó su oferta. Hacía frío y estaba nevando, y Huike sólo permaneció de pie fuera de la cueva esperando a que Bodhidharma lo aceptara. Cuando la nieve había llegado a las rodillas de Huike, Bodhidharma miró hacia fuera y vio que Huike todavía estaba allí de pie. De acuerdo a la leyenda, Bodhidharma también vio que Huike se había cortado uno de sus brazos para demostrar su sinceridad. Convencido de que Huike era sincero, Bodhidharma le preguntó qué es lo que quería saber. 

Huike contestó: “Maestro, ¿puedes poner mi mente en paz?”
Bodhidharma contestó: “Muéstrame tu mente y la pondré en paz.”
Huike había estado de pie en la nieve por mucho tiempo, y para entonces ya no tenía pensamientos vagabundos. Su apego hacia cualquier sentido de su propio “yo” también había desaparecido. De esta manera cuando examinaba su mente para encontrarla, no podía. Él le dijo a Bodhidharma: “No puedo encontrar mi mente”. Bodhidharma replicó: “Ves, ya he puesto tu mente en paz”. Al oír estas palabras, Huike inmediatamente alcanzó el Dharma de la Mente, es decir, estaba iluminado.

Cuando Bodhidharma pidió a Huike que buscara su mente, Huike no podía porque ya no tenía un “yo como centro”. Originalmente, su mente dependiente y resistente estaba buscando escaparse de las aflicciones. Ahora, ya no tenía una mente que dependiera de Bodhidharma para darle una solución. Al no encontrar su mente resistente, dependiente y buscadora (todo lo que es la mente del “yo”), se manifestó su mente iluminada. No es que Bodhidharma le haya dado algo concreto y tangible; sino que más bien ayudó a Huike a mirar dentro de su propia mente para descubrir la no-mente. A esta “no-mente” también se le llama la mente de la sabiduría; y fue este Dharma de la Mente el que Bodhidharma transmitió a Huike y a las generaciones de los seguidores del Chan.


           “Generar una mente que no resida en ninguna cosa”

Cuando lo usamos, el término no-mente describe una mente en la que no hay apego ni egocentrismo, una mente en la que no hay dependencia, resistencia ni expectación. Ésta es una mente sin codicia, enfado, duda ni celos, sin las emociones que surgen cuando estamos inseguros y buscamos seguridad, o cuando somos infelices y buscamos felicidad. Si pudiéramos dejar estos estados mentales negativos, entonces es posible que surja la sabiduría. A este surgimiento de la mente de sabiduría también se le llama iluminación, o “visión de la naturaleza”. La visión de la naturaleza significa el ver nuestra propia naturaleza de Buda, que es aquella de la vacuidad. Esto significa que el “yo” que consideramos como algo inherente a nuestro ser es de hecho vacío, sin características duraderas. Una frase china para describir la iluminación es “iluminar la mente y ver la naturaleza”.

He aquí otro relato sobre el Dharma de la Mente. El maestro Huineng, quien más tarde fue reconocido como el Sexto Patriarca del Chan, aún era un cortador de madera cuando pasó caminando por una casa y por casualidad escuchó a alguien dentro recitando unas líneas del Sutra del Diamante. Escuchó estas palabras que le afectaron grandemente: “Generar una mente que no resida en ninguna cosa”.

Estas palabras dejaron una profunda impresión en Huineng. “no residir en ninguna cosa” significa que mientras la mente tiene una función, no debería fijarse en ningún fenómeno. Más bien, debería reflejar los fenómenos como un espejo, sin ser afectada por ellos. Un espejo reflejará los objetos delante de él, pero cuando los objetos se mueven el espejo ya no los refleja. En otras palabras, para el espejo, las reflexiones son “no-residentes”

Además, en un espejo de muy alta calidad, las reflexiones aparecerán sin distorsión. De esta manera, “no residir en ninguna cosa” significa que uno debería estar consciente de las aflicciones mentales, pero sin apegarse a ellas. “Generar la mente” se refiere a una mente sin apego pero que aún funciona, y esta función es la sabiduría.

Huineng estaba tan conmovido por estas palabras que preguntó al hombre que estaba recitando dónde podía encontrar a alguien que pudiera enseñarle sobre el Sutra. El hombre le dijo que visitara al maestro Hongren, quien tenía un profundo conocimiento del Sutra del Diamante. Sin embargo, cuando Huineng llegó al monasterio de Hongren, el maestro no le enseñó ningún Dharma. Solamente envió a Huineng a la cocina a moler arroz. Y cuando Hongren enseñaba el Dharma a otros monjes, a Huineng le estaba prohibido escuchar.

Esta situación, en la que Huineng estaba dependiente de Hongren para que le enseñara, era similar a Huike cuando al principio tenia dependencia de Bodhidharma. Sin embargo, Hongren comprendió que Huineng tenía la capacidad de descubrir el Dharma de la Mente por si mismo. Puesto que el Dharma de la Mente no puede transmitirse, el método de Hongren fue dejar que Huineng descubriera el Dharma de la Mente por si mismo. Y en efecto, Huineng triunfó en encontrarlo por si mismo. Pero originalmente, Huineng pensaba que no-resisdente significaba no-aflicción, y que la sabiduría era algo como un espejo, como si fueran tangibles. Después de ocho meses en la cocina descubrió la no-mente, y comprendió que la aflicción y la sabiduría por sí mismas eran vacías. El maestro Hongren dio transmisión a Huineng, y de este modo asignándolo como su heredero del Dharma.

Mantenerse en la no-residencia, el método que deberían usar (en este retiro) es el mantener siempre el cuerpo y la mente en el momento presente. Por favor, dejen todos los pensamientos del pasado, dejen los pensamientos del futuro, y practiquen sólo el estar en el momento presente. Estén conscientes de sus cuerpos y del medio ambiente que los rodea, pero no sean influenciados por ellos. No permitan que ellos les generen pensamientos extras en sus mentes. Vuestros únicos pensamientos son el focalizarse en vuestro método. Si están caminando, simplemente caminen. Si están contando vuestra respiración, simplemente cuenten la respiración. Si están empleando el Huatou, ese es vuestro foco exclusivo. Si están contemplando la respiración, simplemente contemplen la respiración. Cualquiera cosa que vuestros cuerpos estén haciendo en el momento presente, estén presente con eso, de lo contrario, no serán capaces de dejar el presente.


                     Los versos de Huineng sobre la No-forma

Esta noche voy a comenzar a hablar de los versos sobre el wuxiang (en chino) o “no-forma”, por Huineng:

El dominio de las enseñanzas y el dominio de la mente,
Son como el sol en el cielo vacío. 

Sólo a través de transmitir el Dharma de ver la naturaleza,
Uno puede emerger del mundo y hacer añicos las doctrinas erróneas.
Aunque en el Dharma en sí mismo no existiera lo repentino o lo gradual,
En la confusión y en la iluminación hay lentitud y velocidad.
Sin embargo esta puerta de entrada para ver la naturaleza,
No puede ser comprendida completamente por el ignorante.
Aunque hubiera miríadas de enseñanzas,
Combinadas con principio al final las enseñanzas son una sola.
Dentro de la morada oscura de las aflicciones,
Uno debería generar continuamente el sol de la sabiduría.
Cuando surgen los estados mentales erróneos, llegan las aflicciones;
Cuando surge lo correcto, las aflicciones son quitadas.
(Traducción del chino al inglés por el maestro Sheng Yen y Douglas Gildow)

Esta es solo una parte de los versos de Huineng sobre la no-forma, y lo trataremos de abordar tanto como podamos. Lo principal que quiero hacer es explicar la enseñanza de Huineng sobre la no-forma. De acuerdo a las creencias en los tiempos del Buda Shakyamuni, el liberarse completamente significaba convertirse en un Arhat, y para convertirse en un Arhat uno debe ser un monje o monja. Pero para Huineng, cualquiera que practique de acuerdo con el principio de la no-forma puede ser liberado. De esta manera, originalmente, la liberación significaba que uno ya había transcendido el ciclo de nacimiento y muerte del samsara al entrar en el nirvana. Esta es el método de un Arhat. Sin embargo, desde el punto de vista del maestro Huineng, liberación significaba que uno ya no tenía aflicciones y ya no estaba influenciado por el medio ambiente, pero también se quedaba en el mundo para practicar y para ayudar a los demás. Desde el punto de vista Mahayana, liberación no requiere ordenación, y uno no necesita salir de este mundo. Este es el método del Bodhisattva.

¿Cómo las palabras del Sutra del Diamante se relacionan con la “no-forma”? El Sutra aborda la no-forma en relación tanto con el tiempo como con el espacio. En relación con el tiempo, aquí la palabra “forma” no es la forma de los cinco Skandhas: los cinco agregados del “yo” (forma, sensación, percepción, acción voluntaria y consciencia). Aquí, esto significa algo así como “fenómeno” o “percepción objetiva”. Estas formas son realmente pensamientos relacionados con el pasado, presente y futuro. Aquí en el retiro ya estamos practicándolo dejando los pensamientos del pasado y futuro, y sólo manteniendo nuestra mente en el presente. El objetivo final es el desapegarse incluso de la mente presente y sus formas.

El segundo aspecto de la no-forma se relaciona con el espacio, y esto incluye a uno mismo, a los demás y a los seres sensibles. El ego es aquel al que le llamamos el “yo”, mientras los demás son aquellos que están en contraste con este “yo”. Los seres sensibles son todas las formas de la vida sensible. Al hablar de la no-forma, deberíamos comprender que cualquier cosa que percibimos está constantemente cambiando, y por lo tanto es impermanente, sin propia naturaleza inherente. El ‘yo’, los demás y los seres sensibles son todos los objetos de percepción y asimismo impermanentes.

El aspecto temporal de la forma se relaciona con el pasado, el presente y la mente futura, y el aspecto espacial se relaciona con el yo, los demás y los seres sensibles. Sin embargo, las formas del tiempo y del espacio están completamente interrelacionados, y es imposible el trazar una línea firme entre las dos. Pero todas las formas temporales y espaciales son impermanentes, lo cual significa que están vacías de propia naturaleza y por lo tanto, en definitiva, carecen de forma. 


“Permaneciendo en ningún lugar, genera la mente” significa que uno debe comprender (no sólo saber intelectualmente) que las formas en el tiempo son transitorias y en definitiva carecen de naturaleza propia. De igual modo, las formas espaciales también cambian continuamente, son impermanentes y carecen de naturaleza propia. Por estas razones, uno no permanece en las formas de tiempo o espacio, ni se apega a ellas.
“Generar la mente” se refiere al surgimiento de la función de la sabiduría cuando no tenemos apego a las formas. Pero la sabiduría por sí misma es una forma, de manera que uno tampoco permanece en ella, ni tampoco se apega a ella. En cambio, uno va más allá de la sabiduría para comprender la no-mente. Por lo tanto, esta es la no-forma, la que Huineng aborda en el Sutra de la Plataforma.

El Dominio de las Enseñanzas,
El Dominio de la Mente.
Veamos la primera línea de los versos de Huineng:
“El dominio de las enseñanzas y el domino de la mente
Son como el sol en el cielo vacío”
En esta línea, el término chino “shoutong” ha sido traducido aquí como el “dominio de las enseñanzas,” y “xintong” como “dominio de la propia mente”. Por lo tanto, desde esta interpretación, shoutong significa el dominio del Dharma de las Enseñanzas, y xintong significa el dominio del Dharma de la Mente. Sin embargo, para tener dominio de ambos, en realidad deben experimentar el Dharma de la Mente.

Si puedes dominar directamente el Dharma de la Mente, no hay necesidad de estudiar el Dharma de las Enseñanzas. Por otra parte, puedes comenzar con el Dharma de las Enseñanzas para que te ayude al final a comprender el Dharma de la Mente. En ese momento verás que el Dharma de las Enseñanzas y el Dharma de la Mente son uno y son lo mismo. Aunque sean lo mismo, uno puede hablar del Dharma de las Enseñanzas, pero no puede hablar del Dharma de la Mente. Sin embargo, el objetivo del Dharma de las Enseñanzas es el comprender el Dharma de la Mente. En otras palabras, usamos el lenguaje y conceptos para alcanzar lo que en definitiva está más allá del lenguaje y de los conceptos.

He aquí una pregunta para vosotros: ¿Hasta ahora he estado hablando del Dharma de las Enseñanzas, o del Dharma de la Mente, o de ambos? Bueno, la respuesta es que mientras usemos el lenguaje y los conceptos, sólo podemos hablar del Dharma de las Enseñanzas. La Escuela Chan tiene un dicho: “No depender de las palabras ni escrituras”. En otras palabras, el Chan no recomienda depender sólo del Dharma de las Enseñanzas. Pero el hecho curioso es que los patriarcas y maestros Chan dejaron atrás más enseñanzas que cualquier otra escuela del Budismo. Durante treinta años, he estado por todo el mundo diciendo que el Dharma de la Mente no puede ser hablado. Y sin embargo, el propósito de todos estos escritos y enseñanzas es el enseñar a las personas a no depender de las palabras.

                                  Comprendiendo la No-Forma

En el Chan, la vida por sí misma es práctica y los antiguos maestros no alentaban mucho a los practicantes a hacer meditación sentada. Huineng mismo no hacía meditación sentada, ni la hicieron algunos de sus discípulos famosos, tales como Huairang y Xingyen. Hay un relato en el que un día Huairang observó a su discípulo Mazu sentando en meditación durante todo el día. Huairang tomó un ladrillo y se sentó al lado de Mazu y comenzó a pulirlo. Después de un rato, Mazu sintió curiosidad y preguntó a Huairang: “¿Por qué está puliendo ese ladrillo?”
Huairang dijo: “Estoy puliendo este ladrillo para transformarlo en espejo”.
Mazu pensaba que esto era absurdo y dijo: “¡No puede hacer un espejo a través de pulir un ladrillo!” Huairang contestó: “Bueno, ¿y Qué estás haciendo cuando te sientas?”
Mazu contestó: “Me estoy sentando de manera que pueda convertirme en Buda.” Huairang contestó: “Bueno, si no puedo hacer un espejo a través de pulir un ladrillo, tampoco tu puedes convertirte en Buda a través de sentarte.”
Mazu preguntó: “Entonces, ¿qué debería hacer?”
Huairang contestó: “Cuando el buey se rehúsa a tirar de la carreta, ¿azotas a la carreta o al buey?”
Mazu contestó: “Por supuesto, azoto al buey.”
Y entonces Huairang dijo: “Es la mente la que alcanza la budeidad. Si no puedes dejar ir la mente, entonces no podrás alcanzar la budeidad sólo a través de sentarte. Uno debe dejar de lado la mente.” 

Cuando Mazu oyó esto y fue capaz de dejar de lado su mente, se iluminó. Hasta entonces, había estado trabajando sobre su cuerpo en lugar de su mente. En otras palabras, finalmente aprendió a azotar al buey en lugar de la carreta. Simplemente a través de dejar la mente, Mazu alcanzó naturalmente la iluminación. De este relato podemos deducir que en la antigua Escuela Chan, no se enfatizaba la meditación sentada. Esto no quiere decir que no usemos nuestros cuerpos en absoluto. Usamos el cuerpo como una herramienta para practicar, pero la meditación sentada no lo es todo en la práctica. Si la meditación sentada simplemente se transformara en un ejercicio para entrenar nuestras piernas, entonces seria inútil. Pero si usamos el cuerpo como una herramienta para entrenar la mente, entonces puede ser muy útil.

Aquellos que no se sientan en absoluto y aquellos que están demasiado apegados a la meditación sentada, ambos son incorrectos. Cuando tenemos la actitud adecuada, la meditación sentada es un método relativamente fácil para estabilizar nuestras mentes confusas. Por lo tanto, la meditación sentada es todavía importante. Sin embargo, si uno pudiera mantener una mente calmada y estable durante la vida diaria, entonces, cuando maduren suficientes causas y condiciones, uno podría alcanzar la iluminación. No obstante, una precondición para este camino hacia la iluminación es el tener una comprensión clara sobre la vacuidad, el no-yo y la no-mente. Sin esta comprensión, incluso con una mente calmada y estable uno no podría iluminarse.

Para comprender la no-mente y la no-forma, uno debería tener una conciencia clara y continua sobre la mente y las formas. Antes de poder lograrlo, debemos comenzar con una mente estable. Con una mente ocupada y confusa, no sabremos lo que la mente misma es, y no sabremos cuales son las llamadas formas del tiempo y del espacio. El conocimiento conceptual de la vacuidad, del no-yo y de la no-mente es de uso meramente limitado. Es sólo conocimiento y no verdadera experiencia. 

La vida cotidiana es práctica. Sin embargo, puesto que las mentes de la mayoría de las personas están confusas, existe la necesidad de lugares como las salas Chan para meditar. La mayoría de las personas en su vida cotidiana son incapaces de estabilizar y calmar sus mentes, o de percibir la verdadera vacuidad de las formas. Mientras no hay duda de que la iluminación inmediata es alcanzable, la mayoría de las personas necesitan usar el método gradual. Sin embargo, incluso en la práctica gradual, hay una precondición de entrenar la mente de manera que pueda ser conocida y dejada de lado. 

El Dharma de las Enseñanzas, el Dharma de la Mente
Por el Maestro Chan Sheng Yen

En mayo de 2003, el maestro Sheng Yen celebró un Retiro Chan en Moscú organizado por Wujimen, un club ruso de artes marciales. Durante el retiro, el maestro Sheng Yen dio una conferencia sobre las enseñanzas del Sutra de la Plataforma del Sexto Patriarca Huineng. Este es el primero de los seis artículos basados en aquellas conferencias. Douglas Gildow hizo la traducción oral del chino al inglés. Las transcripciones fueron preparadas por Chang Wen Shi, Bruce Rickenbacher y Victor Ku, y editadas por Ernest Heau con la asistencia de Chang Wen Shi.


25 mayo 2012

Mes de SAKADAWA. Del 21 de Mayo al 19 de Junio.

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Sakadawa es el mes en que se celebra el nacimiento, iluminación y el paso al paranirvana del Buda.

Durante este periodo todas tus acciones positivas (y negativas) se multiplican por cien mil, por eso se le conoce también como el mes de los cien mil.

 Sakadawa
es la mejor época del año, que no hay que dejar pasar, para acumular fácilmente y con poco esfuerzo una gran cantidad de méritos o energía positiva

 El lunes 4 de Junio es un día especial porque se conmemora el nacimiento, la iluminación y paso al paranirvana de Buda Sakyamuni.



Practicar sin la motivación basada en el ego, por Lama Guendun Rinpoche

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Uno de los defectos principales de un practicante es pensar: “Yo soy el que practica, de modo que “yo” seré el que realizará esto y lo otro a través de mi práctica". Mientras creamos que somos los que practicamos y que cualquier resultado que obtengamos se deberá a que hicimos el esfuerzo necesario, estaremos completamente equivocados. De esta actitud no obtendremos nada más que un mayor apego al ego y una mayor arrogancia. 

Deberíamos pensar justamente lo opuesto: todo lo que emerge a través de nuestra práctica es gracias al Dharma. Todas las cualidades que aparecen lo hacen sólo a través el Dharma. Únicamente gracias a la calidad, el poder y la pureza del propio Dharma, puede cambiar algo en nosotros. Ésta es la manera en que todos los grandes bodisatvas han practicado. No hay nada que proceda del individuo; todo surge debido a la calidad de la enseñanza. Ha través de su relación con el Dharma, un practicante ordinario puede transformarse y convertirse en un gran bodisatva. Ninguna de las cualidades que surgen en un gran bodisatva tiene que ver con la persona individual. Son las mismas cualidades que se encuentran en todos los bodisatvas, porque proceden del mismo Dharma expresando las cualidades de la enseñanza misma. 

Debemos sentirnos contentos y pensar: “He decidido definitivamente practicar el Dharma; no hay nada que me interese más en esta vida. Quiero dedicarle mi vida por completo. Todo lo que obtenga a través de mi práctica se lo debo al Dharma; no tiene nada que ver conmigo. No voy a enorgullecerme de los resultados como si fueran míos". Cuando nos entregamos de esta manera y simplemente practicamos el Dharma sin especular sobre el resultado, nos abandonamos completamente a la práctica. No esperamos nada de ella. Abandonamos todo apego a las experiencias y resultados de la misma y nos comprometemos a la actividad del Dharma. De esta manera pueden desarrollarse las verdaderas experiencias y realizaciones. 

Pero primero debemos abandonar por completo este sentimiento de: “Soy yo el que estoy practicando; soy yo el que estoy obteniendo resultados", en el que siempre lo atribuimos todo al “yo”. Si no lo hacemos así simplemente estaremos alimentando el ego, lo cual revela una falta de confianza en la enseñanza. Si tenemos una confianza completa en el Dharma, abandonaremos todo sentimiento de “yo”. Simplemente practicaremos y entonces el Dharma empezará a trabajar y tendrá lugar la verdadera transformación. Ésta es la única forma de desarrollo de toda experiencia y realización.

De esta manera podemos medir el progreso en nuestra práctica. Si pensamos: “Yo he estado practicando y “yo” he realizado...", entonces el único resultado de nuestra práctica es que nuestro sentimiento de “yo” se irá volviendo más y más preponderante, de manera que nuestra práctica será completamente errónea puesto que el propósito del Dharma es reducir la influencia del ego. Pero si pensamos: “No soy un buen practicante, no poseo las verdaderas cualidades", eso muestra que nuestro sentimiento del "yo” está debilitándose y haciéndose más sutil y que estamos volviéndonos genuinos practicantes. 

Un verdadero practicante del Dharma es alguien que constantemente está dejando de lado su propio beneficio y la preocupación por sí mismo.

22 mayo 2012

Renuncia, Bodichita, y Vacuidad, por Lama Thubten Yeshe

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LOS TRES PRINCIPALES ASPECTOS DEL CAMINO
 
PRIMERA ENSEÑANZA: LA RENUNCIA, LA BODICHITA Y LA VACUIDAD

En el Instituto Vajra Yoguini, en Francia, durante una gira de enseñanzas patrocinadas por la FPMT en Europa en 1982, Su Santidad el Dalai Lama se sintió enfermo y pidió a Lama Yeshe que diera por él los primeros días de enseñanzas, cuyo resultado fueron las siguientes enseñanzas:

El día de hoy, soy desafortunado. Y también hoy lo son ustedes: porque tienen que aguantarme a mí, el hombre de la basura. Tienen que aguantar mi basura; soy el hombre de la basura. Por alguna razón, Su Santidad está experimentando algunas molestias en su salud, así que todos deberíamos pedir por su salud… para que no sea necesario volver a estar en una situación, en la que tengan que aguantar mi basura. Sin embargo, en estas circunstancias, Su Santidad me ha dado permiso para ser su niñera.

Para esta ocasión Su Santidad ha elegido un texto particular del Lama Yhe Tsong Khapa, que llamamos Los tres aspectos principales del camino a la liberación o la iluminación. Así que voy a intentar hoy darles una introducción a este texto; pero los detalles a mí no me corresponden.

En tibetano, llamamos a este texto Lam-tso Nam-sum. Históricamente procede de la comunicación directa y visual del Lama Yhe Tsong Khapa con Manyushri quien le transmitió estas enseñanzas y a continuación el Lama Tsong Khapa las dio a sus discípulos: Lam-tso Nam-sum, Los tres aspectos principales. Éste es un texto corto, pero que contiene la esencia de todas las enseñanzas del Buda. Además, aunque muy sencilla y práctica, es una enseñanza universal y todo el mundo la puede comprender.

Bien, los tres aspectos son la renuncia, la bodichita y la sabiduría del suñata; a los tres se les llama los principales caminos o caminos esenciales para la liberación o la iluminación.

Quiero que comprendan porqué se les llama los tres caminos esenciales o principales para la liberación, ya que en occidente la palabra “renuncia” tiene connotaciones diferentes: la gente se asusta y tiene miedo de perder sus placeres. Pero sin renuncia, no hay manera.


RENUNCIA

Para empezar, todos nosotros consideramos que nos gustaría estar libres de la mente de ego y de la esclavitud del samsara. Pero lo que nos ata al samsara y nos hace infelices es no tener renuncia. Ahora bien, ¿Qué es la renuncia? ¿Qué nos hace renunciar? La razón de que seamos infelices es que tenemos un ansia extrema por los objetos de los sentidos, los objetos samsáricos, y nos aferramos a ellos. Estamos buscando resolver nuestros problemas pero no lo hacemos en el lugar correcto. El lugar correcto es nuestro propio aferramiento al ego; tenemos que aflojar ese nudo, eso es todo.

De acuerdo con el punto de vista budista, los monjes y las monjas mantienen el voto de renuncia. El significado de que ellos renuncien al mundo es que tienen menos ansiedad y aferramiento a los objetos de los sentidos. Pero no se puede decir que ya han abandonado el samsara, ¡porque los monjes y las monjas aún tienen estómagos! El asunto es que la palabra “renuncia” en español puede lingüísticamente engañarnos. Se puede decir que los monjes y las monjas renuncian a sus estómagos, pero eso no significa necesariamente que en realidad se desprendan de sus estómagos.

Así que, quiero que comprendan que renunciar a los placeres sensoriales no significa desechar las cosas buenas. Incluso si lo hacen, no significa que hayan renunciado a ellas. La renuncia es una experiencia totalmente interna. La renuncia del samsara no significa que desechen el samsara porque su cuerpo o su nariz son samsara. ¿Cómo se puede tirar la nariz? Su mente y su cuerpo son samsara; bueno, al menos los míos lo son. Así que no puedo tirarlos. Por lo tanto, la renuncia significa menos ansia, lo que quiere decir ser más razonable en vez de poner demasiada presión psicológica en uno mismo y actuar como un loco.

Por lo tanto, el punto importante que debemos conocer es que deberíamos estar menos aferrados a los placeres de los sentidos, porque muchas veces nuestro aferramiento y ansia por los placeres mundanos no nos proporcionan satisfacción. Ese es el punto principal. Eso nos lleva a más insatisfacción y a reacciones psicológicamente enloquecidas. Ese es el punto principal.

Si cuentan con la sabiduría y el método para manejar perfectamente los objetos de los cinco sentidos de modo que no produzcan en ustedes reacciones negativas, está bien que los toquen. Y, como seres humanos, deberíamos ser capaces de juzgar por nosotros mismos hasta dónde podemos llegar al experimentar placeres sensoriales sin confundirnos. Deberíamos juzgar por nosotros mismos; es una experiencia completamente individual. Es como el vino francés: algunas personas no pueden tomar nada, incluso aunque les gustaría hacerlo: la constitución de su sistema nervioso no lo permite. Pero otras personas pueden tomar un poco; otras, un poco más; algunas pueden tomar mucho.

Así que quiero que comprendan porqué las escrituras budistas no permiten a los monjes y monjas beber vino. No es porque el vino sea malo, o que las uvas sean malas. Las uvas y los árboles son hermosos; ¡el color rojo del vino es fantástico! Pero a causa de que somos seres ordinarios en el camino a la liberación, podemos ser atrapados fácilmente en la energía negativa. Esa es la razón. No es que el vino en sí mismo sea malo. Es un buen ejemplo de renuncia.

¿Quién era el gran santo indio que bebía vino? ¿Se acuerdan de esa historia? No recuerdo quién era, pero este santo fue a un bar y bebió y bebió hasta que el camarero finalmente le preguntó: “¿Cómo va a pagar?” El santo le contestó: “Pagaré cuando se ponga el sol”. Pero el sol no se ponía y el santo seguía bebiendo. El camarero quería su dinero pero por alguna razón el santo controlaba el atardecer. A esta clase de realizaciones elevadas, podemos llamarlas realizaciones esotéricas o milagrosas: están más allá de la comprensión de gente ordinaria como nosotros; pero ese santo era capaz de controlar el sol y, quizás, de beber treinta litros de vino. ¡E incluso no tenía que ir a hacer pis!

Ahora, lo que yo quiero señalar es que la renuncia al samsara no es sólo asunto de monjes y monjas. Cualquiera que esté buscando la liberación o la iluminación, necesita la renuncia al samsara. Si observan su propia vida, sus propias experiencias diarias, verán que están atrapados en pequeños placeres. Nosotros (los budistas) consideramos que tal aferramiento es algo ilusorio y que no merece la pena. Sin embargo, la forma occidental de pensar desea: “Tener lo mejor; lo más grande”, es similar a nuestra actitud budista de que deberíamos tener el placer perfecto, el mejor, el más duradero, en vez de consumir nuestras vidas luchando por el placer de un vaso de vino.

Por ello, la actitud de aferramiento y las acciones inútiles tienen que ser abandonadas, y realizar las que hagan su vida significativa y liberada. Pero no quiero que comprendan sólo el punto de vista filosófico. Somos capaces de examinar nuestras propias mentes y comprender qué tipo produce los problemas de cada día y  qué no vale la pena, tanto objetiva como subjetivamente. Esta es la forma en que la meditación nos permite corregir nuestras actitudes y acciones. No piensen: “Mis actitudes y acciones proceden de mi karma anterior, por lo tanto no puedo hacer nada”. Esa es una comprensión equivocada del karma. No piensen: “No puedo”. Los seres humanos tenemos el poder. Tenemos el poder de cambiar nuestro estilo de vida, de cambiar nuestras actitudes, de cambiar nuestros hábitos. Podemos llamar a esa capacidad el potencial búdico, o potencial divino o  como quieran llamarle. Por eso es por lo que el budismo es sencillo. Es una enseñanza universal que puede ser comprendida por todas las personas, religiosas o no.

Lo opuesto a la renuncia del samsara es, para decirlo de otra forma, la mente extremista que tenemos todo el tiempo: el aferramiento, la ansiedad mental que hace que proyectemos en los objetos un valor que no tienen, lo cual que no tiene nada que ver con la realidad de esos objetos.

Sin embargo, quiero que comprendan que el budismo no está diciendo que los objetos no tengan belleza en absoluto. La tienen: una flor tiene cierta belleza, pero esa belleza es sólo convencional o relativa. Sin embargo, la ansiedad mental proyecta sobre un objeto algo que está más allá del nivel relativo, que no tiene nada que ver con el objeto que nos hipnotiza. Esa mente está alucinada, engañada y sostiene la entidad errónea.

Sin la observación intensiva o la sabiduría introspectiva, no podemos descubrir esto. Por esa razón, la meditación budista incluye la comprobación. Podemos llamar comprobación a esta forma de meditación analítica que involucra la lógica, la filosofía. De este modo la filosofía y psicología budistas nos ayudan a ver mejor a las cosas. Por lo tanto, la meditación analítica es una forma científica de analizar nuestra propia experiencia.

Por último, también quiero que comprendan que los monjes y las monjas pueden no haber renunciado del todo. Eso es cierto, ¿verdad? En budismo podemos hablar sobre la estructura superficial y la estructura universal. Así que cuando decimos que los monjes y las monjas renuncian, significa que lo estamos intentando, eso es todo. A veces los occidentales creen que los monjes y las monjas somos santos. No somos santos; sólo lo estamos intentando. Eso es razonable.

No hay que exagerar. Los laicos, los monjes y monjas, todos somos miembros de la comunidad budista. Deberíamos comprendernos bien unos a otros y luego dejar ir; dejar las cosas tal como son. No es sano tener grandes expectativas unos de otros. De acuerdo, ahora sería mejor volver al asunto. Creo que ésta es una introducción suficiente sobre la renuncia. Ahora, la bodichita.


BODICHITA

La bodichita es lo suigente. Primero, tienes que comprender dentro de ti mismo los problemas de tu propio ego – ansiedad, deseo, enojo, la impaciencia; tu propia situación, tu falta de habilidad para arreglártelas, tus propios desastres– y sentir compasión por ti mismo. Debido a la situación en la que te encuentras, empieza siendo el objeto de tu propia compasión, pensando: “Esta es la situación en la que me encuentro; no soy el único con conflictos y problemas de ego. En todas las sociedades del mundo, algunas personas pertenecen a la clase superior, otras a la media y otras a la inferior; algunas son extraordinariamente hermosas, otras están en el medio y otras son feas. Pero, igual que yo, todo el mundo busca la felicidad y no desea ser infeliz”.

De esta forma, empieza a aparecer una sensación de equilibrio. Por alguna razón, en lo profundo, dentro de ti, surge el equilibrio hacia los enemigos, los extraños y los amigos; eso no es meramente intelectual sino algo realmente sincero. Y esto surge desde lo profundo, desde el fondo de tu corazón.

El budismo enseña la técnica de meditación para igualar a todos los seres del universo. Sin un cierto grado de sentimiento de equilibrio con todos los seres del universo, es imposible decir: “Quiero dar mi vida a los demás”. Ni es posible desarrollar la bodichita. La bodichita es el estado mental más precioso, es  una mente de diamante. Para tener espacio para la bodichita, tienes que sentir que todos los seres del universo son iguales.

Pero quiero que comprendas la diferencia entre la idea comunista y la idea budista de igualdad. Para ti es posible experimentar la idea budista de equilibrio ahora mismo; pero no puedes experimentar la idea comunista incluso después de billones de años, ¡a no ser que todo el mundo tenga una pistola! No es posible.

El punto es que el budismo considera que deberíamos tener la realización del equilibrio porque necesitamos una mente sana. Igualar a los demás es algo que debe ser hecho dentro de mi mente, sin cambiar a los seres humanos externamente. Mi asunto no es estar preocupado por las proyecciones mentales del enemigo que no me gusta, el aferramiento al amigo o el extraño indiferente. Estas tres categorías de objetos están fabricadas por mi propia mente; no existen fuera.

Mientras tengas como objeto de odio aunque sea sólo a un ser humano, mientras tengas un objeto de deseo ansioso (exagerado), mientras tengas un objeto que te resulte indiferente debido a la ignorancia – alguien a quien ignores y no te importe –, mientras tengas los tres venenos mentales: odio, apego e ignorancia en relación con estos tres objetos, tú tienes un problema. No es problema de los objetos.

¿Cómo puedo ser feliz si Elizabeth (la intérprete de francés) es mi mayor problema, mi enemigo? ¿Cómo puedo ser feliz? El equilibrio es algo relacionado con la experiencia interior. Olvídense de la bodichita; todos tenemos que recorrer un largo camino. Lo que estoy intentando expresar es que el Lama Tsong Khapa y el budismo tibetano consideran que el equilibrio es lo más difícil de realizar. Así que merece la pena intentarlo al menos. Incluso aunque sea difícil, intentarlo.

Otra forma de describir el equilibrio es llamarlo el camino medio. Eso es porque, desde un punto de vista práctico, para ser buenos budistas deberíamos tener un sentimiento de igualdad con las religiones occidentales y las orientales. Deberíamos tener un sentimiento de igualdad y respeto con las personas que practican el cristianismo. Esa es la forma de ser feliz, y la felicidad es tu asunto principal. Creo que para algunos budistas occidentales es un error creer que el budismo es mejor que el cristianismo. Esto no es correcto. Para empezar no es cierto, y segundo, crea malas vibraciones y hace que no tengas un estado mental saludable.

En realidad, creo que el budismo puede aprender de los cristianos. Recientemente estuve en España y visité algunos monasterios cristianos. La renuncia y la forma de vida de algunos de estos monjes cristianos parecen mucho mejor que la renuncia que he visto en muchos monasterios tibetanos. A menudo, en las comunidades monásticas tibetanas los monjes tienen actitudes individualistas, mientras que los monjes que yo vi en las comunidades cristianas parecían estar completamente unidos. No tenían posesiones individuales. Para mí, esos monjes eran objeto de refugio. Por supuesto, si ser individualista es lo que un individuo necesita para su crecimiento espiritual, está bien. Por eso existen religiones diferentes.

Sin embargo deberías practicar el equilibrio en tu vida diaria tanto como puedas. Intenta no tener enemigos ni objetos de tremendo y exagerado apego. De esta forma, en el espacio de tu equilibrio, puede desarrollarse la bodichita: una actitud dedicada a todos los seres del universo.

La bodichita es una realización extraordinariamente elevada. Es lo completamente opuesto a la actitud egoísta. Te entregas completamente al servicio de los demás para llevarlos a la más alta liberación, que está más allá de la felicidad temporal.

Nuestros pensamientos son extremistas. A veces ponemos demasiado énfasis y una energía tremenda en actividades en las que no vamos a obtener nada. A ciertos atletas, por ejemplo, o a la gente que pone todo su dinero y energía en motos que saltan y acaban matándose. ¿Para qué?

La bodichita es muy práctica, te lo digo yo. Es como una medicina. El pensamiento egoísta es como un clavo o espada clavada en tu corazón; la sensación siempre es incómoda. Con bodichita, desde el momento en que  te empiezas a abrir, sientes una paz increíble y logras un placer enorme y una energía inagotable. Olvídate de la iluminación. Tan pronto como tu mismo empiezas a abrirte a los demás, logras un placer y una satisfacción enormes. Trabajar para los demás es muy interesante; es una actividad infinita. Tu vida continuamente se vuelve  rica e interesante.

Puedes ver cómo los occidentales se aburren con facilidad; como resultado, toman drogas etc. Se aburren fácilmente; no son capaces de ver qué hacer. No es que la gente que toma drogas sea necesariamente tonta. Son inteligentes, pero no saben dónde emplear su energía para que sea beneficiosa para la sociedad y para ellos mismos. Están bloqueados; no pueden ver. Por lo tanto se destruyen a sí mismos.

Si no quieres comprender la bodichita como una actitud de dedicación a los demás – y a veces puede ser difícil de comprenderlo de esta forma– también puedes pensar en esto como una actitud egoísta. ¿Por qué? En la práctica, cuando te empiezas a abrir a los demás, encuentras que tu corazón está completamente aprisionado; tu “yo” o tu ego, está aprisionado. En los Tres aspectos principales del camino, el Lama Yhe Tsong Khapa describió al ego como: “Una red de hierro del auto aferramiento”. ¿Cómo aflojas estos lazos? Cuando empiezas a dedicarte a los demás, tu mismo experimentas una paz increíble, una relajación increíble. Por lo tanto, estoy diciendo que, con la actitud egoísta (de querer experimentar esa paz y relajación), puedes practicar dedicándote a ti mismo a los demás.

Lo que realmente importa es tu actitud. Si tu actitud es de apertura y dedicación a todos los seres vivos del universo, es suficiente para relajarte. En mi opinión, tener una actitud de bodichita es mucho más poderoso – y mucho más práctico en el medio occidental – que exprimirte a ti mismo en la meditación.

En todo caso, nuestra vida en el siglo veinte no nos deja tiempo para la meditación. Incluso si lo intentamos, somos lentos. “Estuve levantado hasta demasiado tarde la noche pasada; ayer trabajé muy duro…” Creo realmente que la actitud fuerte, resuelta y dedicada de: “Cada día, durante el resto de mi vida, y especialmente hoy, me dedicaré a los demás tanto como sea posible”, es muy poderosa. En todo caso, la actitud de algunas personas hacia la meditación es que quieren algún tipo de concentración concreta (ahora mismo). No es posible desarrollar concentración concreta en poco tiempo sin organizar tu vida. Y los occidentales encuentran muy difícil organizar sus vidas; es lo más difícil. Por supuesto, ¡esto es sólo la proyección de un monje tibetano! Sin embargo, si no organizas tu vida, ¿cómo puedes ser un buen meditador? No es posible. ¿Cómo puedes tener una buena meditación si tu vida está en desorden?

¡No sé lo que estoy diciendo! ¡Creo que sería mejor controlarme a mí mismo! 


VACUIDAD

El siguiente tema es suñata. Pero no te preocupes, Su Santidad va a explicar suñata. Sin embargo, lo que voy a decir es que estos tres: la renuncia, la bodichita y la sabiduría universal de la vacuidad (suñata), son la esencia del budismo, la esencia del cristianismo, la esencia de la religión universal. No hay ninguna contradicción. Los occidentales racionalizan fácilmente eso cuando los monjes budistas hablan sobre estos tres temas: es en un viaje oriental; pero esos temas no son ni de cultura occidental ni de cultura tibetana.

Históricamente, el Buda Sakyamuni enseñó las cuatro nobles verdades. ¿En qué cultura encajan las cuatro nobles verdades? El núcleo de la religión no tiene nada que ver con la cultura de un país en particular. ¿En qué cultura encajan la compasión, el amor, la realidad? La gente de cualquier país, de cualquier nación, puede poner en práctica los tres aspectos principales del camino, las cuatro nobles verdades o el noble sendero óctuple. No hay ninguna contradicción.

Además, tienes que comprender que la transmisión de estos tres aspectos principales del camino ha pasado de Manyushri a Lama Tsong Khapa y de Lama Tsong Khapa hasta el momento presente. No es algo exclusivamente Guelugpa; las cuatro órdenes del budismo tibetano contienen estos tres principios. No mantengas el error de que las cuatro tradiciones practican de modo diferente. No puedes decir que la renuncia de los Kagyug , Guelug , Sakya o Ñyingma es diferente; que el refugio Guelug es diferente del refugio Kagyug. ¿Cómo puedes decir eso? Incluso si Buda Sakyamuni viniera aquí y dijera: “Son diferentes”, yo rechazaría ese punto de vista. Incluso si Sakyamuni se manifestara aquí, radiante de luz, diciendo: “Son diferentes”, le respondería: “No, no lo son”.

La gente se engaña con facilidad, alucina fácilmente. La primera y la única cosa que tienes que hacer para convertirte en un budista es tomar refugio en el Buda, el Dharma y la Sangha, eso es todo. ¿Cómo, entonces, puedes decir que el refugio Guelug y el refugio Kagyug son diferentes? Quiero que comprendas esto. Tenemos conceptos muy limitados, orientaciones limitadas. Quiero que veas cuán limitados son los seres humanos.

Permíteme ponerte un ejemplo. Los budistas vietnamitas no pueden visualizar  un buda tibetano. Los tibetanos no pueden visualizar  un buda chino. Es muy difícil para los occidentales visualizar un buda japonés. ¿Significa eso que ignoras al resto de budas? ¿Significa eso que discriminas: “Tomo refugio sólo en los budas tibetanos”? O: “Tomo refugio sólo en los budas occidentales; abandono los budas orientales; abandono los budas japoneses”. ¿Comprendes cómo somos de limitados? Esto es lo que llamo la limitación de los seres humanos. No pueden comprender las cosas a nivel universal y proyectan de una forma culturalmente limitada para que su ego tenga algo con lo que quedarse; el buda de cada nación budista es con lo que se queda, un objeto de su aferramiento del ego.

También he comprobado que los occidentales se sitúan fuera de lo científico. Muchos occidentales han estudiado pintura de tangkas tibetanas y los budas que han creado son completamente diferentes. Los budas que han pintado están completamente occidentalizados, incluso aunque las dimensiones estén fijadas de modo preciso de acuerdo al estilo tibetano y los ejemplos que copien sean también tibetanos. Esta es mi experiencia científica. Esto enseña que los humanos hacen cosas a través de su propia experiencia limitada.

En todo caso, creo que es una pena que los Guelugpas no quieran tomar refugio en objetos en que los Ñyingmapas también toman refugio, tales como Padmasambhava. Está escrito en muchos textos tibetanos Guelugpas que el Lama Yhe Tsong Khapa era la manifestación de Padmasambhava. Quizás puedo decir también que el Lama Yhe Tsong Khapa era la manifestación de Jesús.

Bien, te digo que las concepciones erróneas pueden surgir desde tu primera toma de refugio. Pero tienes que aprender que tomar refugio no es sencillo, es muy profundo. Si, desde el principio, tomas refugio con una compresión fanática del Buda, el Dharma y la Sangha, alucinas; te conviertes en un budista fanático. Si eres verdaderamente un budista, mi consejo es que tomes refugio en los budas y bodisatvas de las diez direcciones. En las diez direcciones no hay división entre el este y el oeste. A veces creo que la orientación a través del sentido de la vista no es buena. En todo caso, el Buda y el Dharma no son objetos del sentido de la vista.

La forma cristiana de explicar a Dios como algo universal y omnipresente es buena. Realmente, esa es una buena forma de comprender las cosas, mejor que: “Mi Buda, mi Dharma, mi Sangha”. ¡Eso es basura! Eso en sí mismo es un problema. Si te sientes apegado al objeto particular de “mi Lama” o “mis cosas”, es ridículo. Buda mismo dijo que no deberíamos estar apegados a él, o la iluminación, o a los seis paramitas. No deberíamos estar apegados a nada.

Bueno, el tiempo casi se nos está acabando. Aún me siento desafortunado de que Su Santidad no haya podido venir. De verdad siento que invitar a Su Santidad es como tener a un segundo Buda presente en esta tierra. Por lo tanto, es desafortunado que no pudiera estar aquí y que tengas que aguantar esta basura, una persona ordinaria como yo.


MEDITACIÓN

Pero vamos a meditar durante un par de minutos enviando fuera nuestra blanca y radiante energía de luz para purificar todos los obstáculos. Especialmente desde nuestro corazón, enviamos a Su Santidad luz blanca y  energía radiante y  gozosa. (Meditación)

Y desde el corazón de Su Santidad el Dalai Lama, viene a nuestro corazón una luz blanca y radiante del mantra OM MANI PADME HUM. (Meditación)

Todo nuestro sistema nervioso, desde nuestros pies a nuestra coronilla, está purificado por el mantra OM MANI PADME HUM que viene desde el corazón de Su Santidad. (Meditación)