Que se cumplan las oraciones de súplicas y que las enseñanzas de amor, compasión, alegría y ecuanimidad lleguen a los cubanos estén donde estén y sin distinción de credos.

22 mayo 2012

Renuncia, Bodichita, y Vacuidad, por Lama Thubten Yeshe



LOS TRES PRINCIPALES ASPECTOS DEL CAMINO
 
PRIMERA ENSEÑANZA: LA RENUNCIA, LA BODICHITA Y LA VACUIDAD

En el Instituto Vajra Yoguini, en Francia, durante una gira de enseñanzas patrocinadas por la FPMT en Europa en 1982, Su Santidad el Dalai Lama se sintió enfermo y pidió a Lama Yeshe que diera por él los primeros días de enseñanzas, cuyo resultado fueron las siguientes enseñanzas:

El día de hoy, soy desafortunado. Y también hoy lo son ustedes: porque tienen que aguantarme a mí, el hombre de la basura. Tienen que aguantar mi basura; soy el hombre de la basura. Por alguna razón, Su Santidad está experimentando algunas molestias en su salud, así que todos deberíamos pedir por su salud… para que no sea necesario volver a estar en una situación, en la que tengan que aguantar mi basura. Sin embargo, en estas circunstancias, Su Santidad me ha dado permiso para ser su niñera.

Para esta ocasión Su Santidad ha elegido un texto particular del Lama Yhe Tsong Khapa, que llamamos Los tres aspectos principales del camino a la liberación o la iluminación. Así que voy a intentar hoy darles una introducción a este texto; pero los detalles a mí no me corresponden.

En tibetano, llamamos a este texto Lam-tso Nam-sum. Históricamente procede de la comunicación directa y visual del Lama Yhe Tsong Khapa con Manyushri quien le transmitió estas enseñanzas y a continuación el Lama Tsong Khapa las dio a sus discípulos: Lam-tso Nam-sum, Los tres aspectos principales. Éste es un texto corto, pero que contiene la esencia de todas las enseñanzas del Buda. Además, aunque muy sencilla y práctica, es una enseñanza universal y todo el mundo la puede comprender.

Bien, los tres aspectos son la renuncia, la bodichita y la sabiduría del suñata; a los tres se les llama los principales caminos o caminos esenciales para la liberación o la iluminación.

Quiero que comprendan porqué se les llama los tres caminos esenciales o principales para la liberación, ya que en occidente la palabra “renuncia” tiene connotaciones diferentes: la gente se asusta y tiene miedo de perder sus placeres. Pero sin renuncia, no hay manera.


RENUNCIA

Para empezar, todos nosotros consideramos que nos gustaría estar libres de la mente de ego y de la esclavitud del samsara. Pero lo que nos ata al samsara y nos hace infelices es no tener renuncia. Ahora bien, ¿Qué es la renuncia? ¿Qué nos hace renunciar? La razón de que seamos infelices es que tenemos un ansia extrema por los objetos de los sentidos, los objetos samsáricos, y nos aferramos a ellos. Estamos buscando resolver nuestros problemas pero no lo hacemos en el lugar correcto. El lugar correcto es nuestro propio aferramiento al ego; tenemos que aflojar ese nudo, eso es todo.

De acuerdo con el punto de vista budista, los monjes y las monjas mantienen el voto de renuncia. El significado de que ellos renuncien al mundo es que tienen menos ansiedad y aferramiento a los objetos de los sentidos. Pero no se puede decir que ya han abandonado el samsara, ¡porque los monjes y las monjas aún tienen estómagos! El asunto es que la palabra “renuncia” en español puede lingüísticamente engañarnos. Se puede decir que los monjes y las monjas renuncian a sus estómagos, pero eso no significa necesariamente que en realidad se desprendan de sus estómagos.

Así que, quiero que comprendan que renunciar a los placeres sensoriales no significa desechar las cosas buenas. Incluso si lo hacen, no significa que hayan renunciado a ellas. La renuncia es una experiencia totalmente interna. La renuncia del samsara no significa que desechen el samsara porque su cuerpo o su nariz son samsara. ¿Cómo se puede tirar la nariz? Su mente y su cuerpo son samsara; bueno, al menos los míos lo son. Así que no puedo tirarlos. Por lo tanto, la renuncia significa menos ansia, lo que quiere decir ser más razonable en vez de poner demasiada presión psicológica en uno mismo y actuar como un loco.

Por lo tanto, el punto importante que debemos conocer es que deberíamos estar menos aferrados a los placeres de los sentidos, porque muchas veces nuestro aferramiento y ansia por los placeres mundanos no nos proporcionan satisfacción. Ese es el punto principal. Eso nos lleva a más insatisfacción y a reacciones psicológicamente enloquecidas. Ese es el punto principal.

Si cuentan con la sabiduría y el método para manejar perfectamente los objetos de los cinco sentidos de modo que no produzcan en ustedes reacciones negativas, está bien que los toquen. Y, como seres humanos, deberíamos ser capaces de juzgar por nosotros mismos hasta dónde podemos llegar al experimentar placeres sensoriales sin confundirnos. Deberíamos juzgar por nosotros mismos; es una experiencia completamente individual. Es como el vino francés: algunas personas no pueden tomar nada, incluso aunque les gustaría hacerlo: la constitución de su sistema nervioso no lo permite. Pero otras personas pueden tomar un poco; otras, un poco más; algunas pueden tomar mucho.

Así que quiero que comprendan porqué las escrituras budistas no permiten a los monjes y monjas beber vino. No es porque el vino sea malo, o que las uvas sean malas. Las uvas y los árboles son hermosos; ¡el color rojo del vino es fantástico! Pero a causa de que somos seres ordinarios en el camino a la liberación, podemos ser atrapados fácilmente en la energía negativa. Esa es la razón. No es que el vino en sí mismo sea malo. Es un buen ejemplo de renuncia.

¿Quién era el gran santo indio que bebía vino? ¿Se acuerdan de esa historia? No recuerdo quién era, pero este santo fue a un bar y bebió y bebió hasta que el camarero finalmente le preguntó: “¿Cómo va a pagar?” El santo le contestó: “Pagaré cuando se ponga el sol”. Pero el sol no se ponía y el santo seguía bebiendo. El camarero quería su dinero pero por alguna razón el santo controlaba el atardecer. A esta clase de realizaciones elevadas, podemos llamarlas realizaciones esotéricas o milagrosas: están más allá de la comprensión de gente ordinaria como nosotros; pero ese santo era capaz de controlar el sol y, quizás, de beber treinta litros de vino. ¡E incluso no tenía que ir a hacer pis!

Ahora, lo que yo quiero señalar es que la renuncia al samsara no es sólo asunto de monjes y monjas. Cualquiera que esté buscando la liberación o la iluminación, necesita la renuncia al samsara. Si observan su propia vida, sus propias experiencias diarias, verán que están atrapados en pequeños placeres. Nosotros (los budistas) consideramos que tal aferramiento es algo ilusorio y que no merece la pena. Sin embargo, la forma occidental de pensar desea: “Tener lo mejor; lo más grande”, es similar a nuestra actitud budista de que deberíamos tener el placer perfecto, el mejor, el más duradero, en vez de consumir nuestras vidas luchando por el placer de un vaso de vino.

Por ello, la actitud de aferramiento y las acciones inútiles tienen que ser abandonadas, y realizar las que hagan su vida significativa y liberada. Pero no quiero que comprendan sólo el punto de vista filosófico. Somos capaces de examinar nuestras propias mentes y comprender qué tipo produce los problemas de cada día y  qué no vale la pena, tanto objetiva como subjetivamente. Esta es la forma en que la meditación nos permite corregir nuestras actitudes y acciones. No piensen: “Mis actitudes y acciones proceden de mi karma anterior, por lo tanto no puedo hacer nada”. Esa es una comprensión equivocada del karma. No piensen: “No puedo”. Los seres humanos tenemos el poder. Tenemos el poder de cambiar nuestro estilo de vida, de cambiar nuestras actitudes, de cambiar nuestros hábitos. Podemos llamar a esa capacidad el potencial búdico, o potencial divino o  como quieran llamarle. Por eso es por lo que el budismo es sencillo. Es una enseñanza universal que puede ser comprendida por todas las personas, religiosas o no.

Lo opuesto a la renuncia del samsara es, para decirlo de otra forma, la mente extremista que tenemos todo el tiempo: el aferramiento, la ansiedad mental que hace que proyectemos en los objetos un valor que no tienen, lo cual que no tiene nada que ver con la realidad de esos objetos.

Sin embargo, quiero que comprendan que el budismo no está diciendo que los objetos no tengan belleza en absoluto. La tienen: una flor tiene cierta belleza, pero esa belleza es sólo convencional o relativa. Sin embargo, la ansiedad mental proyecta sobre un objeto algo que está más allá del nivel relativo, que no tiene nada que ver con el objeto que nos hipnotiza. Esa mente está alucinada, engañada y sostiene la entidad errónea.

Sin la observación intensiva o la sabiduría introspectiva, no podemos descubrir esto. Por esa razón, la meditación budista incluye la comprobación. Podemos llamar comprobación a esta forma de meditación analítica que involucra la lógica, la filosofía. De este modo la filosofía y psicología budistas nos ayudan a ver mejor a las cosas. Por lo tanto, la meditación analítica es una forma científica de analizar nuestra propia experiencia.

Por último, también quiero que comprendan que los monjes y las monjas pueden no haber renunciado del todo. Eso es cierto, ¿verdad? En budismo podemos hablar sobre la estructura superficial y la estructura universal. Así que cuando decimos que los monjes y las monjas renuncian, significa que lo estamos intentando, eso es todo. A veces los occidentales creen que los monjes y las monjas somos santos. No somos santos; sólo lo estamos intentando. Eso es razonable.

No hay que exagerar. Los laicos, los monjes y monjas, todos somos miembros de la comunidad budista. Deberíamos comprendernos bien unos a otros y luego dejar ir; dejar las cosas tal como son. No es sano tener grandes expectativas unos de otros. De acuerdo, ahora sería mejor volver al asunto. Creo que ésta es una introducción suficiente sobre la renuncia. Ahora, la bodichita.


BODICHITA

La bodichita es lo suigente. Primero, tienes que comprender dentro de ti mismo los problemas de tu propio ego – ansiedad, deseo, enojo, la impaciencia; tu propia situación, tu falta de habilidad para arreglártelas, tus propios desastres– y sentir compasión por ti mismo. Debido a la situación en la que te encuentras, empieza siendo el objeto de tu propia compasión, pensando: “Esta es la situación en la que me encuentro; no soy el único con conflictos y problemas de ego. En todas las sociedades del mundo, algunas personas pertenecen a la clase superior, otras a la media y otras a la inferior; algunas son extraordinariamente hermosas, otras están en el medio y otras son feas. Pero, igual que yo, todo el mundo busca la felicidad y no desea ser infeliz”.

De esta forma, empieza a aparecer una sensación de equilibrio. Por alguna razón, en lo profundo, dentro de ti, surge el equilibrio hacia los enemigos, los extraños y los amigos; eso no es meramente intelectual sino algo realmente sincero. Y esto surge desde lo profundo, desde el fondo de tu corazón.

El budismo enseña la técnica de meditación para igualar a todos los seres del universo. Sin un cierto grado de sentimiento de equilibrio con todos los seres del universo, es imposible decir: “Quiero dar mi vida a los demás”. Ni es posible desarrollar la bodichita. La bodichita es el estado mental más precioso, es  una mente de diamante. Para tener espacio para la bodichita, tienes que sentir que todos los seres del universo son iguales.

Pero quiero que comprendas la diferencia entre la idea comunista y la idea budista de igualdad. Para ti es posible experimentar la idea budista de equilibrio ahora mismo; pero no puedes experimentar la idea comunista incluso después de billones de años, ¡a no ser que todo el mundo tenga una pistola! No es posible.

El punto es que el budismo considera que deberíamos tener la realización del equilibrio porque necesitamos una mente sana. Igualar a los demás es algo que debe ser hecho dentro de mi mente, sin cambiar a los seres humanos externamente. Mi asunto no es estar preocupado por las proyecciones mentales del enemigo que no me gusta, el aferramiento al amigo o el extraño indiferente. Estas tres categorías de objetos están fabricadas por mi propia mente; no existen fuera.

Mientras tengas como objeto de odio aunque sea sólo a un ser humano, mientras tengas un objeto de deseo ansioso (exagerado), mientras tengas un objeto que te resulte indiferente debido a la ignorancia – alguien a quien ignores y no te importe –, mientras tengas los tres venenos mentales: odio, apego e ignorancia en relación con estos tres objetos, tú tienes un problema. No es problema de los objetos.

¿Cómo puedo ser feliz si Elizabeth (la intérprete de francés) es mi mayor problema, mi enemigo? ¿Cómo puedo ser feliz? El equilibrio es algo relacionado con la experiencia interior. Olvídense de la bodichita; todos tenemos que recorrer un largo camino. Lo que estoy intentando expresar es que el Lama Tsong Khapa y el budismo tibetano consideran que el equilibrio es lo más difícil de realizar. Así que merece la pena intentarlo al menos. Incluso aunque sea difícil, intentarlo.

Otra forma de describir el equilibrio es llamarlo el camino medio. Eso es porque, desde un punto de vista práctico, para ser buenos budistas deberíamos tener un sentimiento de igualdad con las religiones occidentales y las orientales. Deberíamos tener un sentimiento de igualdad y respeto con las personas que practican el cristianismo. Esa es la forma de ser feliz, y la felicidad es tu asunto principal. Creo que para algunos budistas occidentales es un error creer que el budismo es mejor que el cristianismo. Esto no es correcto. Para empezar no es cierto, y segundo, crea malas vibraciones y hace que no tengas un estado mental saludable.

En realidad, creo que el budismo puede aprender de los cristianos. Recientemente estuve en España y visité algunos monasterios cristianos. La renuncia y la forma de vida de algunos de estos monjes cristianos parecen mucho mejor que la renuncia que he visto en muchos monasterios tibetanos. A menudo, en las comunidades monásticas tibetanas los monjes tienen actitudes individualistas, mientras que los monjes que yo vi en las comunidades cristianas parecían estar completamente unidos. No tenían posesiones individuales. Para mí, esos monjes eran objeto de refugio. Por supuesto, si ser individualista es lo que un individuo necesita para su crecimiento espiritual, está bien. Por eso existen religiones diferentes.

Sin embargo deberías practicar el equilibrio en tu vida diaria tanto como puedas. Intenta no tener enemigos ni objetos de tremendo y exagerado apego. De esta forma, en el espacio de tu equilibrio, puede desarrollarse la bodichita: una actitud dedicada a todos los seres del universo.

La bodichita es una realización extraordinariamente elevada. Es lo completamente opuesto a la actitud egoísta. Te entregas completamente al servicio de los demás para llevarlos a la más alta liberación, que está más allá de la felicidad temporal.

Nuestros pensamientos son extremistas. A veces ponemos demasiado énfasis y una energía tremenda en actividades en las que no vamos a obtener nada. A ciertos atletas, por ejemplo, o a la gente que pone todo su dinero y energía en motos que saltan y acaban matándose. ¿Para qué?

La bodichita es muy práctica, te lo digo yo. Es como una medicina. El pensamiento egoísta es como un clavo o espada clavada en tu corazón; la sensación siempre es incómoda. Con bodichita, desde el momento en que  te empiezas a abrir, sientes una paz increíble y logras un placer enorme y una energía inagotable. Olvídate de la iluminación. Tan pronto como tu mismo empiezas a abrirte a los demás, logras un placer y una satisfacción enormes. Trabajar para los demás es muy interesante; es una actividad infinita. Tu vida continuamente se vuelve  rica e interesante.

Puedes ver cómo los occidentales se aburren con facilidad; como resultado, toman drogas etc. Se aburren fácilmente; no son capaces de ver qué hacer. No es que la gente que toma drogas sea necesariamente tonta. Son inteligentes, pero no saben dónde emplear su energía para que sea beneficiosa para la sociedad y para ellos mismos. Están bloqueados; no pueden ver. Por lo tanto se destruyen a sí mismos.

Si no quieres comprender la bodichita como una actitud de dedicación a los demás – y a veces puede ser difícil de comprenderlo de esta forma– también puedes pensar en esto como una actitud egoísta. ¿Por qué? En la práctica, cuando te empiezas a abrir a los demás, encuentras que tu corazón está completamente aprisionado; tu “yo” o tu ego, está aprisionado. En los Tres aspectos principales del camino, el Lama Yhe Tsong Khapa describió al ego como: “Una red de hierro del auto aferramiento”. ¿Cómo aflojas estos lazos? Cuando empiezas a dedicarte a los demás, tu mismo experimentas una paz increíble, una relajación increíble. Por lo tanto, estoy diciendo que, con la actitud egoísta (de querer experimentar esa paz y relajación), puedes practicar dedicándote a ti mismo a los demás.

Lo que realmente importa es tu actitud. Si tu actitud es de apertura y dedicación a todos los seres vivos del universo, es suficiente para relajarte. En mi opinión, tener una actitud de bodichita es mucho más poderoso – y mucho más práctico en el medio occidental – que exprimirte a ti mismo en la meditación.

En todo caso, nuestra vida en el siglo veinte no nos deja tiempo para la meditación. Incluso si lo intentamos, somos lentos. “Estuve levantado hasta demasiado tarde la noche pasada; ayer trabajé muy duro…” Creo realmente que la actitud fuerte, resuelta y dedicada de: “Cada día, durante el resto de mi vida, y especialmente hoy, me dedicaré a los demás tanto como sea posible”, es muy poderosa. En todo caso, la actitud de algunas personas hacia la meditación es que quieren algún tipo de concentración concreta (ahora mismo). No es posible desarrollar concentración concreta en poco tiempo sin organizar tu vida. Y los occidentales encuentran muy difícil organizar sus vidas; es lo más difícil. Por supuesto, ¡esto es sólo la proyección de un monje tibetano! Sin embargo, si no organizas tu vida, ¿cómo puedes ser un buen meditador? No es posible. ¿Cómo puedes tener una buena meditación si tu vida está en desorden?

¡No sé lo que estoy diciendo! ¡Creo que sería mejor controlarme a mí mismo! 


VACUIDAD

El siguiente tema es suñata. Pero no te preocupes, Su Santidad va a explicar suñata. Sin embargo, lo que voy a decir es que estos tres: la renuncia, la bodichita y la sabiduría universal de la vacuidad (suñata), son la esencia del budismo, la esencia del cristianismo, la esencia de la religión universal. No hay ninguna contradicción. Los occidentales racionalizan fácilmente eso cuando los monjes budistas hablan sobre estos tres temas: es en un viaje oriental; pero esos temas no son ni de cultura occidental ni de cultura tibetana.

Históricamente, el Buda Sakyamuni enseñó las cuatro nobles verdades. ¿En qué cultura encajan las cuatro nobles verdades? El núcleo de la religión no tiene nada que ver con la cultura de un país en particular. ¿En qué cultura encajan la compasión, el amor, la realidad? La gente de cualquier país, de cualquier nación, puede poner en práctica los tres aspectos principales del camino, las cuatro nobles verdades o el noble sendero óctuple. No hay ninguna contradicción.

Además, tienes que comprender que la transmisión de estos tres aspectos principales del camino ha pasado de Manyushri a Lama Tsong Khapa y de Lama Tsong Khapa hasta el momento presente. No es algo exclusivamente Guelugpa; las cuatro órdenes del budismo tibetano contienen estos tres principios. No mantengas el error de que las cuatro tradiciones practican de modo diferente. No puedes decir que la renuncia de los Kagyug , Guelug , Sakya o Ñyingma es diferente; que el refugio Guelug es diferente del refugio Kagyug. ¿Cómo puedes decir eso? Incluso si Buda Sakyamuni viniera aquí y dijera: “Son diferentes”, yo rechazaría ese punto de vista. Incluso si Sakyamuni se manifestara aquí, radiante de luz, diciendo: “Son diferentes”, le respondería: “No, no lo son”.

La gente se engaña con facilidad, alucina fácilmente. La primera y la única cosa que tienes que hacer para convertirte en un budista es tomar refugio en el Buda, el Dharma y la Sangha, eso es todo. ¿Cómo, entonces, puedes decir que el refugio Guelug y el refugio Kagyug son diferentes? Quiero que comprendas esto. Tenemos conceptos muy limitados, orientaciones limitadas. Quiero que veas cuán limitados son los seres humanos.

Permíteme ponerte un ejemplo. Los budistas vietnamitas no pueden visualizar  un buda tibetano. Los tibetanos no pueden visualizar  un buda chino. Es muy difícil para los occidentales visualizar un buda japonés. ¿Significa eso que ignoras al resto de budas? ¿Significa eso que discriminas: “Tomo refugio sólo en los budas tibetanos”? O: “Tomo refugio sólo en los budas occidentales; abandono los budas orientales; abandono los budas japoneses”. ¿Comprendes cómo somos de limitados? Esto es lo que llamo la limitación de los seres humanos. No pueden comprender las cosas a nivel universal y proyectan de una forma culturalmente limitada para que su ego tenga algo con lo que quedarse; el buda de cada nación budista es con lo que se queda, un objeto de su aferramiento del ego.

También he comprobado que los occidentales se sitúan fuera de lo científico. Muchos occidentales han estudiado pintura de tangkas tibetanas y los budas que han creado son completamente diferentes. Los budas que han pintado están completamente occidentalizados, incluso aunque las dimensiones estén fijadas de modo preciso de acuerdo al estilo tibetano y los ejemplos que copien sean también tibetanos. Esta es mi experiencia científica. Esto enseña que los humanos hacen cosas a través de su propia experiencia limitada.

En todo caso, creo que es una pena que los Guelugpas no quieran tomar refugio en objetos en que los Ñyingmapas también toman refugio, tales como Padmasambhava. Está escrito en muchos textos tibetanos Guelugpas que el Lama Yhe Tsong Khapa era la manifestación de Padmasambhava. Quizás puedo decir también que el Lama Yhe Tsong Khapa era la manifestación de Jesús.

Bien, te digo que las concepciones erróneas pueden surgir desde tu primera toma de refugio. Pero tienes que aprender que tomar refugio no es sencillo, es muy profundo. Si, desde el principio, tomas refugio con una compresión fanática del Buda, el Dharma y la Sangha, alucinas; te conviertes en un budista fanático. Si eres verdaderamente un budista, mi consejo es que tomes refugio en los budas y bodisatvas de las diez direcciones. En las diez direcciones no hay división entre el este y el oeste. A veces creo que la orientación a través del sentido de la vista no es buena. En todo caso, el Buda y el Dharma no son objetos del sentido de la vista.

La forma cristiana de explicar a Dios como algo universal y omnipresente es buena. Realmente, esa es una buena forma de comprender las cosas, mejor que: “Mi Buda, mi Dharma, mi Sangha”. ¡Eso es basura! Eso en sí mismo es un problema. Si te sientes apegado al objeto particular de “mi Lama” o “mis cosas”, es ridículo. Buda mismo dijo que no deberíamos estar apegados a él, o la iluminación, o a los seis paramitas. No deberíamos estar apegados a nada.

Bueno, el tiempo casi se nos está acabando. Aún me siento desafortunado de que Su Santidad no haya podido venir. De verdad siento que invitar a Su Santidad es como tener a un segundo Buda presente en esta tierra. Por lo tanto, es desafortunado que no pudiera estar aquí y que tengas que aguantar esta basura, una persona ordinaria como yo.


MEDITACIÓN

Pero vamos a meditar durante un par de minutos enviando fuera nuestra blanca y radiante energía de luz para purificar todos los obstáculos. Especialmente desde nuestro corazón, enviamos a Su Santidad luz blanca y  energía radiante y  gozosa. (Meditación)

Y desde el corazón de Su Santidad el Dalai Lama, viene a nuestro corazón una luz blanca y radiante del mantra OM MANI PADME HUM. (Meditación)

Todo nuestro sistema nervioso, desde nuestros pies a nuestra coronilla, está purificado por el mantra OM MANI PADME HUM que viene desde el corazón de Su Santidad. (Meditación)