Que se cumplan las oraciones de súplicas y que las enseñanzas de amor, compasión, alegría y ecuanimidad lleguen a los cubanos estén donde estén y sin distinción de credos.

26 abril 2012

¿Cómo meditar en Vacuidad?



Por el Ven. Lama Zopa Rimpoche.

 

En caso de que estés interesado en practicar la meditación sobre la vacuidad, voy a dar un par de técnicas simples pero útiles para hacerlo.
 
La primera técnica es una que menciono con frecuencia en los cursos de meditación – meditación en vacuidad mientras caminas. Esta es una meditación de toma de conciencia, pero mucho más profunda que la toma de conciencia al caminar usual en la que simplemente mantienes conciencia de caminar “estoy caminando”.  La meditación de toma de conciencia debería ser mucho más que simplemente fijarte en lo que estás haciendo. Lo que realmente debes observar es tu motivación. Si no observas tu mente no sabes qué es lo que está motivando tus acciones. Lo que deberías hacer es detectar la motivación negativa, la causa del sufrimiento y cambiarla a positiva. Deberías estar aplicando tu meditación como una medicina para erradicar los pensamientos negativos, los engaños – las emociones destructivas que te dañan a ti y a los demás. Necesitas erradicarlas y hacer que tu mente sea saludable y tu actitud benéfica, tal como el Buda explicó:

No te impliques en acciones dañinas,
Lleva a cabo sólo aquellas que son positivas…

Abandona la no virtud, la causa del sufrimiento y practica la virtud, la causa de la felicidad. Transforma tu motivación negativa en positiva para que tus acciones se vuelvan virtuosas. De esta manera, no desperdiciarás tu vida, sino que la harás significativa. Por lo menos no estarás dañándote a ti mismo ni a los demás. Esta es la manera de practicar de manera más significativa la toma de conciencia.

Por ejemplo, cuando estés caminando o estés sentado, pregúntate: “¿qué estoy haciendo?”. Entonces tu mente te contestará “estoy caminando” o “estoy sentado”, dependiendo de lo que estés haciendo. Cualquiera que sea tu actividad puedes hacerla meditando en vacuidad. Una forma en que puedes hacerlo es responder a la contestación “estoy caminando” con otra pregunta: “¿Por qué digo ‘estoy caminando’?”. Y entonces analizas; buscas la razón.

Lo que encuentras es ‘la única razón por la que digo esto es que el agregado de mi cuerpo, la base que yo etiqueto como “yo”, está caminando”. Tu cuerpo está caminando – solo por eso tu mente etiqueta y cree ‘estoy caminando’. Después de hacer eso, investiga cómo te aparece tu “yo” en ese momento.
¿Es el mismo de antes o ha habido un cambio? Generalmente verás que no es el mismo, que ha habido un cambio definido. De repente, la antigua visión de un verdadero “yo” en tu cuerpo, que aparece por su lado, el “yo” que siempre creíste que estaba ahí en tu cuerpo, se ha desvanecido, se ha vuelto
no-existente. Y esa es la verdad. No es una visión falsa o errónea. El viejo “yo” es el falso. Cuando no meditas, no analizas, el “yo” que te aparece y en el que tú crees – el “yo” que parece estar en los agregados, en este cuerpo – es el “yo” falso. 

En los textos filosóficos, nos referimos al “yo” como existente inherentemente o existente por naturaleza. En términos de psicología occidental, lo llamamos el “yo emocional”. El “yo” emocional – el que crees que está en tu cuerpo o en tus agregados – es totalmente no-existente. Esto es lo que tienes que descubrir – que está vacío. Debes descubrir que es totalmente no-existente, totalmente vacío. Si puedes realizar esto – que no hay ni el más mínimo átomo de un “yo” ahí – y sentir como si te hubieras convertido en completamente no-existente, has entrado en el Camino Medio.

En ese momento, en el que realizas la vacuidad, ganas la convicción total o entendimiento definitivo, puedes alcanzar la liberación, puedes cesar todo sufrimiento y su causa. 

Permanece en ese estado de tu descubrimiento de la ausencia del “yo” emocional. Mantén tu mente en la vacuidad de eso. Cuando tu mente se distraiga, otra vez pregúntate a ti mismo “¿qué estoy haciendo?”. Entonces, cuando tu mente responda, hazte de nuevo la pregunta “¿Por qué digo ‘estoy haciendo…’?”, no hay razón otra que... Si la respuesta es “estoy meditando”, pregúntate “¿Por qué digo ‘estoy meditando’?” No hay razón otra que el hecho de que la base, los agregados de la mente, se están transformando en virtud (que es lo que la meditación realmente significa). Entonces investiga de nuevo para ver qué efecto tuvo esto sobre tu “yo”. ¿Ha habido un cambio o no?

Hacer esta meditación una y otra vez te ayuda a ir viendo cada vez más claro este falso “yo”.
Mientras más claro veas ese falso “yo”, el “yo” emocional, el “yo” que no existe, mientras más claro lo veas, mejor reconocerás la vacuidad – te vas dando una mejor idea de la vacuidad.

La segunda técnica para meditar en la Vacuidad es una que te lleva hasta tu infancia, al tiempo en que no conocías aún el alfabeto.

Imagínate antes de que aprendieras el abecedario. Estás sentado en la clase y tu profesor dibuja una letra en la pizarra por primera vez. Tú, el niño, no tienes idea de lo que es, de lo que esas líneas representan. Aunque el profesor dibuje una A, no aparece ante ti como A. Aunque ves estas líneas en la pizarra, la A no te aparece. Ves las líneas, pero no las ves como A. Eso es porque tu mente no la ha etiquetado como A y aún no cree en ello.

Recuerda, etiquetar no es suficiente – para que haya una apariencia, también debes creer en ello. En este punto de tu vida, tu mente todavía no ha etiquetado esa configuración ni ha creído aún en ella.

 “Esto es una A” te dice tu profesor, y entonces tu mente – creyendo lo que dice tu profesor, en relación a la base, esas líneas en la pizarra – crea la etiqueta A, meramente imputándola sobre la base, y creyendo en ella. Sólo entonces tienes la apariencia de la letra A. Después de eso, entonces, ya ves que es una A.

El punto que hay que entender aquí es que primero hay unas líneas arregladas o configuradas de una forma particular, esa configuración es la base. 

¿Qué es lo que hace que tu mente decida sobre la etiqueta particular A?
No etiquetas cualquier configuración como A – tiene que ser este patrón particular. Este es el por qué tu mente escoge etiquetarla A – porque ve el patrón apropiado. Esa es la base; la base que se etiquetará A.

Entonces puedes ver que la base, ese patrón particular, y la etiqueta son diferentes. Este es el punto que estoy intentando esclarecer.

El patrón es la base, y la A es la etiqueta. Estos son dos fenómenos diferentes, no uno mismo. Aparecen como un único fenómeno – sin análisis, a tu mente le aparece como uno solo. Parece que la A está sobre la base, el patrón. Eso es lo que parece. Si no analizas, parece que la A estuviera realmente ahí, en el patrón, como si la A estuviera ahí en esa base.

Entonces, el patrón es la base y la A es la etiqueta. Ahora necesitas concentrarte sobre esta conclusión.

Antes de que tu mente cree la etiqueta A, primero tú ves la base, ese patrón particular. Eso es lo que causa que apliques la etique A. A partir de esto, entonces, está claro que la base no es la A. Si lo fuera, deberías ver la A en el mismo primer momento en que vieras la base, pero eso no es lo que sucede. No sucede así sea cual sea el fenómeno que veas. Primero ves la base, y después aplicas la etiqueta. Tu mente crea la etiqueta después de ver la base.

Tomemos un pilar, por ejemplo – la base específica que soporta las cosas de pie, que efectúa esa función particular – ver esa base primero causa que tu mente escoja etiquetarla “pilar”. Entonces ves el pilar. No lo ves desde el mero principio. Si vieras la base, pero tu mente no la etiquetara, no verías el pilar. Similarmente, también ves la A más tarde, la ves después. Esto significa que el patrón y la A no son uno mismo. El patrón no es la A – es la base que se ha de etiquetar como A. Este es el punto que hay que comprender: la diferencia entre los dos.
Esta es una línea de razonamiento.

Una segunda línea de razonamiento sería la siguiente:

Busca la A. En el patrón, ¿dónde está la A? Mira la primera línea (/) de la letra. No encuentras la A ahí. Mira la otra línea (\). Tampoco encuentras la A ahí. Tampoco está en la línea intermedia (-). Incluso cuando están las tres líneas ensambladas de manera a formar la configuración A, eso tampoco es la A ya que eso sólo es la base a ser etiquetada. Únicamente después de ver la base la etiquetas A. Por tanto las tres líneas juntas tampoco son la A.

Por tanto, cuando ves ese patrón de tres líneas en la pizarra, no hay ninguna A en el patrón, sin embargo sí hay una A en la pizarra, y la única razón por la que puedes decir eso es por que el patrón está en la pizarra.

De forma similar, cuando miras por la ventana y ves pasar un coche, analiza lo que sucede. Primero que todo, antes de que cualquier cosa aparezca, no etiquetas “coche” porque no has visto nada aún. No hay razón para que etiquetes ‘ahí va un coche’. Cuando un coche sí pasa, no lo etiquetas ‘coche’ en el mismo momento en que lo ves, porque para que tu mente escoja esa etiqueta en particular, tienes que ver algo primero, como hemos venido diciendo. 

¿Qué es lo que causa que tu mente cree la etiqueta? Debe haber una razón previa. Debes ver algo antes de crear la etiqueta. Lo que ves es la base – el fenómeno que tiene la forma apropiada y efectúa la función de ir aquí y allí, transportando personas y demás – debes ver esto primero. La etiqueta “coche” viene después. Primero ves la base; después ves el coche. Ves el coche después de haber aplicado la etiqueta. Por tanto, es una alucinación.

Sea lo que sea que veas pasar – una persona, un gato, una motocicleta – funciona de la misma manera. Bajo circunstancias normales, cuando no analizamos lo que vemos cuando pasa un coche parece como si la base misma fuese el coche o como si hubiera un coche sobre la base, y que eso fuera lo que está pasando por ahí. Pero esto es una completa alucinación. No hay coche ahí, de la misma manera que no hay una A en la configuración de tres líneas.

El coche existe, pero no ahí. Es lo mismo con la A. Cuando vemos la A y no la analizamos, cuando no meditamos, parecería que la A estuviese ahí, en el patrón. Eso también es una completa alucinación.
Ese es el objeto a ser refutado – la A que está ahí no meramente imputada por la mente. Una A, que si la buscas, no la encuentras. Ese es el objeto de refutación; eso es lo que tenemos que realizar que está vacío. Y esa Vacuidad es la naturaleza última de la A.

La razón por la que ver la A sobre la base es una visión falsa o errónea es que si intentas encontrar dónde en las tres líneas (/ \ -) se encuentra la A, no puedes encontrarla. Y cuando la buscas en las tres líneas ensambladas (A) tampoco puedes encontrarla ahí. Cada pieza por separado no es la A. Tampoco lo es el patrón ensamblado, porque ese es la base a ser etiquetada A.

Analizando de esta manera, puedes reconocer tus alucinaciones cotidianas, tu visión errónea, y entender lo que tienes que realizar como vacío. Lo que significa Vacuidad. El análisis lo esclarece todo. Practicar la toma de conciencia de esto, meditar sobre esto, te ayuda a controlar tu propia mente emocional. Hace que sea casi imposible el surgimiento de pensamientos emocionales como el apego o el enfado. Esto significa que dejas de motivar el karma, la causa del Samsara, la causa de los reinos inferiores. Por tanto se convierte en una protección increíble, una gran fuente de felicidad y paz, y la causa de la liberación y la iluminación para ti y para los demás seres sintientes. 

Al desarrollar esta sabiduría y practicar Bodhichitta, tú mismo puedes alcanzar la iluminación y llevar a los demás seres sintientes a la iluminación también.

Por tanto, si realmente quieres practicar el Dharma, medita y observa un cierto desarrollo en tu vida, si quieres clarificar y profundizar tu comprensión de la vacuidad, y acercarte a realizarla, estas técnicas pueden ayudar, aunque no utilicen conceptos filosóficos, como los cuatro puntos de análisis y demás.
Al practicar estas técnicas, puedes ver más claramente cómo la mente no es el “yo”, que es lo que mucha gente piensa. Muchas cosas se vuelven más claras.

Esta enseñanza profunda sobre la Sabiduría que comprende la Vacuidad dada por el Lama Zopa Rinpoche se extrajo de VIRTUD & REALIDAD, traducido del Inglés al Castellano por Berenice Font.

3 comentarios:

judit dijo...

Hola,jorgito


Sigo tu blog con toda la asiduidad que puedo y siempre encuentro cosas interesantes y motivadoras.Una de las variantes de meditacion que utilizo en mi vida diaria es precisamente esa. Retrotraer la conciencia vigilica a ese periodo en que aun no habia aprendido a hablar (etiquetar) y contemplar al mundo y sus objetos asi. El efecto es muy divertido ademas de estimulante. Un abrazo.judit

judit dijo...

Hola, Jorgito!
Ayer te dejé un comentario acerca de esto pero no sé porque no se quedó. quería decirte que sigo tu blog con toda la asiduidad que puedo y siempre encuentro cosas muy interesantes y útiles.
En mi vida diaria trato de utilizar esa forma de meditación que te conduce a ese tiempo de la infancia en que no habías aprendido a hablar y aún no nombrabas (etiquetabas) al mundo. el efecto psicológico es muy curioso, además de vivificante porque, con un poco de práctica puedes revivir en tí aquel asombro primigenio con que miraste la vida en tu niñez y que creías perdido para siempre. Con esta práctica te das cuenta que ese asombro vive en tí y puedes recuperalo en cualquier momento si logras percibir y alargar ese silencio que hay entre el instante en que vez al coche y el instante en que le pones la "etiqueta". Es una manera sencilla y agradable de detener el parloteo incesante de ese mono loco que todos llevamos dentro. Un abrazo. Judit

Jorge Aguiar (El ignorante Lobsang Töndrup) dijo...

Judit, sólo hoy, 30 de mayo, es que vi tus comentarios, perdona. Fue un descuido de mi parte, que a veces pueden pasar algunos días sin entrar al blog. Justo por eso no me gusta moderar los comentarios, pero he de hacerlo para evitar el llamado spam o algún que otro comentario inapropiado. Lo siento mucho.

Me alegro de que sigas el blog, y mejor aun, de que practiques y estudies. Me regocijo, como enseña la propia practica, con tus méritos. No te rindas. Es duro el camino pero ya lo sabes, no hay una segunda puerta para la liberación.

No tengo tu correo, y borré mi cuenta de Facebook. Por favor, ¿me puedes escribir a compasionysabiduria (arroba) gmail.com?

Un besos de Centro Habana a Madrid, que nos dure un aguacero.