El Viejo me preguntó:
--¿Te atreves? Todo es reduce a esto: prestar atención a tu conciencia.
--Sí, me atrevo.
--Es fácil pero requiere de muchísimo esfuerzo, tal vez años.
--Entonces no es fácil
--¿Por qué no? Es fácil porque todo se reduce a prestar atención a tu conciencia.
--Pero acabas de decir que uno puede demorar años en conseguirlo.
--Requiere de mucho esfuerzo
--¿Y cómo entender que algo fácil requiera tanto esfuerzo?
--Porque una cosa es la libertad, y otra la lucha por la libertad.
--¿No hay contradicción entonces?
--No. La contradicción esta en tu manera de enfocar las cosas. No te detienes a pensar que puede haber otros caminos. Entonces, no sabes elegir porque no puedes elegir. Estas más pendiente de la contradicción que de lo contradictorio.
No sabía qué decir.
--Vete. Se acabo por hoy. Quieres entender con el raciocinio lo que la mente no puede razonar.


2 comentarios:
...que encrucijada...dejarse ir...pensar sin hacerlo???... me voy con las ideas locas y revueltas.
Un besito.
Uno ve lo que conoce, pocos son los que abren la cabeza a lo desconocido..
Lindo tu blog y tus palabras!
Saludos
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