otro (un) trazo
05 junio 2008
Puede parecer impúdico querer (o tener que) confesarse.
Entonces, problema de los pudorosos.
No escribo para ellos.
Escribo para los que saben (intuyen, desean, o lo intentan) que la escritura también es flujo político.
Y aunque haya confesión, dolor personal, incluso neurosis, comprenden que el yo puede ser un nosotros.
Donde hay un nosotros, donde hay deseos de cambiar cosas y no sólo deseos de quejarse, donde hay un yo que ha dejado de serlo, entonces hay, afectos (y efectos) políticos.
Y quien piense que político es degradación, corrupción, cansancio, o incluso, quien piense que decir todo es política, es una exageración, no vive entonces en el "aquí y ahora".
No vive a golpes de realidad. Vive metaforizando el mundo.
Miopía. Cegera. Ignorancia. Deseos de vivir esclavizado.
Y como esclavo: literaturiza.































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